Situada en un entorno privilegiado y sacada de un cuento se encuentra la Ermita de Santa María de Riégala, más conocida como La Regalina.
Por ser más concretos, de camino a la villa de Luarca encontramos este enclave en la población de Cadavedo.

Cadavedo fue galardonado en el 1954 como el pueblo más bonito de Asturias cuenta con varias casas indianas muy bien conservadas, hórreos y forma parte del Camino de Santiago.
Ademas desde la Regalina podemos ver la playa de Cadavedo o también llamada (La Ribeirona), una playa preparada para disfrutar de un buen baño, practicar surf o buceo.


Para llegar a Cadavedo como he mencionado anteriormente debemos tomar como referencia la villa de Luarca, una de las más famosas de la costa asturiana por lo que no habrá perdida.
En el mapa siempre tomo como punto de salida la capital ovetense desde la cual tenemos aproximadamente una hora de camino (87 kms) por buena carretera si tomamos la A8 hasta llegar a la salida 450 y coger la nacional 632 , desde este punto nos faltarán apenas 3 kms para llegar al destino.

La carretera para llegar a la Ermita de la Regalina es muy buena hasta la misma capilla, tan solo se estrecha en el momento de atravesar el pueblo. Está bien señalizado durante el trayecto

Ya una vez hemos visitado la población de Cadavedo podemos hacer dos cosas, aparcar el coche por el pueblo y aprovechar para ver las casas indianas y disfrutar del paseo hasta la capilla o bien la segunda opción que es tomar el coche hasta prácticamente el campo de la Garita justo en enfrente de la ermita de la Regalina.

El último domingo de agosto hay que destacar que se celebran las fiestas de la Regalina en este mismo campo y están declaradas de Interés Turístico Regional.

Las fiestas de la Regalina fueron declaradas de Interés turístico regional. Después de una misa al aire libre se hace un desfile con trajes y música tradicionales.

No solo podemos disfrutar de unas vistas increíbles alrededor de toda la ermita de la Regalina. En la parte delantera de la ermita podemos observar un hórreo (construcción típica del norte de España para conservar sobre todo los alimentos) y bajo el mismo encontraremos una pareja de carros del país.
Dichos carros eran usados como medio transporte a la par que como medio para facilitar la tarea del agricultor en el campo, arrastrados por vacas o bueyes han ido desapareciendo de la escena cotidiana asturiana y sustituidos por el tractor.

La Ermita de la Regalina situada en el campo de la Garita como hemos mencionado destaca por sus color azul encajando perfectamente con el paisaje asturiano.
Rodeada de playas y acantilados fue construida en 1931 con la idea de ser un lugar de peregrinación de la Virgen de Nuestra Señora de Riégala a instancias del padre Galo Antonio Fernández.

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